Seminario “La ruta chilena hacia la integración de valor en la minería”
Meller abre debate sobre el futuro de la minería y analiza desde el estancamiento de la producción a la “amenaza china”
El encuentro organizado por el Centro de Energía de la Universidad de Chile y CESCO, con el apoyo de la Fundación Chile, es el primer hito del proyecto “Agregación de valor en la minería: oportunidades para la industria minera chilena”, iniciativa del CE-UCH que pretende abordar este problema mediante un análisis integral de la agregación de valor en la minería chilena, considerando dimensiones tanto de proveedores y servicios, como de procesamiento y manufactura.
Como principal orador de “La ruta chilena hacia la integración de valor en la minería”, el economista y académico Patricio Meller presentó un trabajo titulado «Los Dilemas del Valor Agregado», en el que desafió las visiones convencionales sobre la dependencia de los recursos naturales y planteó preguntas críticas sobre la eficacia de la política de desarrollo productivo y el rezago de Chile frente a otros países.
La presentación fue analizada y comentada en un panel que moderó el director del Centro de Energía, Willy Kracht, y que estuvo conformado por José Miguel Benavente, doctor en Economía, exvicepresidente ejecutivo de Corfo; Daniela Desormeaux, economista, experta en mercados de minerales, directora de CESCO; Elena Moreno, ingeniera civil, presidenta ejecutiva (I) de la Corporación Alta Ley y Osvaldo Urzúa, doctor en Políticas de Ciencia y Tecnología, consultor, director de CESCO.
Meller inició su intervención refutando la tesis de la «maldición de los recursos naturales» y la teoría del enclave, que sostiene que la minería tiene escasos vínculos con la economía local. Con datos empíricos de la OCDE, demostró que el Valor Agregado Nacional de las exportaciones chilenas alcanza un 85%, una cifra superior a la de países altamente industrializados como Japón y Corea del Sur, y similar al nivel de naciones desarrolladas ricas en recursos naturales, como Australia y Canadá. «Los datos muestran que no lo estamos haciendo tan mal; la minería chilena genera una integración local mucho más profunda de lo que el sesgo ideológico sugiere», afirmó.
¿Por qué no escalan los programas estatales?
Un punto central de la jornada fue la evaluación del Programa de Proveedores de Clase Mundial, reformado por iniciativa de Meller cuando presidió la Fundación Chile. Si bien el programa tenía fundamentos teóricos sólidos y arrojó resultados relevantes para las empresas participantes, el expositor reconoció que «no movió la aguja» en términos macro: las empresas beneficiadas emplean hoy a un máximo de 2.000 trabajadores.
Como contrapunto, Meller destacó el éxito de Sigdo Koppers, una empresa líder en servicios mineros sofisticados que creció sin participación en el programa estatal y que hoy emplea a más de 17.000 personas. El contraste dejó una pregunta abierta para el panel: ¿Por qué las políticas de desarrollo productivo enfocadas en la compra de insumos locales no han logrado generar gigantes tecnológicos exportadores como el sector METS de Australia, que ya en 2012 exportaba 12.000 millones de dólares (cifra muy superior a las exportaciones chilenas, cercanas a los 1.200 millones de dólares en 2023)?
En el turno del panel, los expertos opinaron que el Programa de Proveedores de Clase Mundial tenía buenos fundamentos, pero no tuvo los resultados esperados porque no hubo la escalabilidad necesaria: funcionó bien al principio, cuando las empresas eran chicas, pero no tuvo seguimiento cuando quisieron crecer. También evaluaron a las empresas en dos grandes grupos de proveedores. Las empresas grandes, que mueven la aguja y que exportan bienes y servicios sofisticados, no son más del 10 por ciento.
China y la amenaza por competitividad
En su ponencia, Meller abordó la crítica transición de Chile hacia la exportación de concentrados (30% de contenido de cobre) en lugar de cátodos refinados (cobre con más de 99% de pureza). El experto advirtió que, mientras Chile ha perdido competitividad, China ha consolidado un dominio tecnológico en fundición y refinación, operando con los costos más bajos del mundo.
Citando propuestas de Gustavo Lagos –experto en minería y académico de la PUC–, Meller enumeró razones estratégicas para revitalizar la industria de refinación local frente a las fallas de mercado. Primero mencionó la relación entre la logística exportadora y las emisiones: es más eficiente y menos contaminante transportar cátodos que concentrados de gran volumen.
Sobre el poder del mercado, indicó la necesidad de evitar que China actúe como un monopsonio (comprador único) que pueda fijar precios a la baja.
Y finalmente apuntó a la flexibilidad, ejemplificada en la facilidad de almacenamiento de los cátodos otorga mayor resiliencia comercial que el concentrado.
«Estancamiento» de la producción
Finalmente, Meller planteó interrogantes urgentes sobre el desempeño del sector. Chile se propuso en 2015 alcanzar una producción de 7 millones de toneladas de cobre, pero una década después la cifra sigue estancada en 5,5 millones.
Y en cuanto a la productividad del país, el economista cuestionó por qué ha empeorado en relación al mundo, señalando que competidores directos como Perú hoy operan con costos promedio menores. El informe concluye que, si bien el yacimiento sigue siendo el punto de mayor valor agregado, Chile enfrenta el desafío de revertir el envejecimiento de sus faenas y la caída de las leyes mediante una innovación que realmente logre escalar a nivel industrial.
Para el director del Centro de Energía de la Universidad de Chile, profesor Willy Kracht, la presentación y discusión posterior dan cuenta de que el debate sobre la agregación de valor en minería no está agotado: “Destaca el interés que este tipo de discusiones suscita tanto entre expertos como en la opinión pública en general y, a su vez, releva que la transformación productiva asociada a la transición energética, junto a los movimientos geopolíticos actuales, se traducen en oportunidades que como país productor de minerales críticos estamos llamados a aprovechar”.
FOTOGRAFÍAS
Patricio Meller durante su exposición
Willy Kracht; Hernán Araneda; Patricio Meller; Elena Moreno; Daniela Desormeaux; Osvaldo Urzúa y José Miguel Benavente.


